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Viajes De Vuelta por el Mundo

viernes, 7 de agosto de 2020

Conoce Madrid 9. (La Gran Via)

Conoce Madrid. 9

La Gran Vía.

La centenaria Gran Vía es una de las principales arterias de la ciudad y una de sus avenidas más emblemáticas. Su creación, entre 1910 y 1931, supuso el comienzo de la modernización de la ciudad con la construcción de los primeros rascacielos del país y la incursión de las corrientes arquitectónicas del momento procedentes de Estados Unidos.

                                                                 Calle Gran Vía de Madrid. (Foto dvxem)

Se puede decir que la historia de la Gran Vía tardó en arrancar, ya que los primeros bocetos de su construcción nos trasladan al año 1862, época en la cual se llevó a cabo la reforma de parte del centro histórico de Madrid.

El 3 de marzo del año 1886 se aprobó el Proyecto de prolongación de la calle Preciados, en el cual se indicaba la construcción de una gran avenida transversal, que iba de este a oeste entre la calle de Alcalá y la plaza de San Marcial, obra del arquitecto Carlos Velasco, el cual ofrecía tres alternativas para unir la calle de Alcalá, partiendo de la iglesia de San José, con la plaza de España.
Este proyecto presentaba una calle de unos 25 o 30 metros de ancho, con glorietas en aquellos cruces donde se encontraban las calles más importantes. 

El proyecto dio origen a la zarzuela "La Gran Vía", con música de Federico Chueca y libreto de Felipe Pérez y González. Fue el empresario y político Felipe Ducazcal, dueño del veraniego Teatro Felipe, el que le dio vueltas a la composición de una revista musical de actualidad (zarzuela), para ser representada en el teatro que tenía, y que se ubicaba en el Paseo del Prado, en una de las esquinas del actual Palacio de las Comunicaciones (Ayuntamiento de Madrid). El teatro estaba construido en madera y ofrecía habitualmente espectáculos entretenidos dirigidos a un público deseoso de carcajada.
Esta zarzuela fue estrenada el 2 de julio de 1886 teniendo un éxito rotundo. La temática de esta obra, habla sobre el sentir popular de la transformación que suponía la construcción de la nueva calle.

    Cartel del estreno de La Gran Via (Foto wikipedia)



Veamos algo de la obra en el canal de yourube "YouMoreTv - Cultura"


El proyecto de Carlos Velasco tampoco se llevó a cabo por la falta de presupuesto, la gran oposición de los vecinos y finalmente, la muerte del autor en 1888. 
Del proyecto de Velasco, destaquemos como curiosidad, que propuso pavimentar la calzada de la nueva vía con madera, aunque no era algo novedoso ya que se encontraba presente en otras calles similares de ciudades europeas.
        Calle Gran Via en construcción. (Foto desconocido autor)

Sin embargo, el diseño final de esta calle no llegó hasta 1899, cuando los arquitectos D. José López Salaberry y Francisco Octavio Palacios presentaron el proyecto.

Las obras comenzaron por fin el 4 de abril de 1910 (después de unos largos años pensando en cómo hacerla), con la presencia del alcalde, José Francos Rodriguez, el presidente del gobierno, José Canalejas, y la familia real encabezada por el rey Alfonso XIII, lo que da idea de la importancia que se dio a la obra en su época.
El proyecto de construcción contemplaba la demolición de gran cantidad de caserío, incluyendo varias iglesias, y la desaparición o transformación de numerosas calles. El área afectada sería de 142.647,03 m², que incluían 358 fincas y 48 calles, construyéndose 32 manzanas nuevas. Según los datos conservados, se demolieron 312 casas, se nivelaron 44 lotes de terreno, se desenlosaron 8.856 metros de aceras y se deshicieron 26.365 m² de empedrado y adoquinado y se quitaron 14.335 metros de cañerías de agua y de gas y 274 farolas.

El primer tramo, entre la calle de Alcalá y la de la Montera se realizó entre 1910 y 1915. Este tramo, el cual se entregó en 18 de julio de 1924, se le dio el nombre de calle Conde de Peñalver, en honor al alcalde que dio comienzo a las obras. Hoy en día esta calle está situada en otra zona de Madrid.

Primer tramo (foto de wikipedia)


Para la construcción de este tramo se demolieron importantes edificios, como El Colegio de Nuestra Señora de la Presentación (conocido popularmente como "Colegio de las niñas de Leganés"), El Palacio Masserano, El Palacio de la duquesa de Sevillano o la llamada, por su estrechez, "Casa del Ataúd", que se encontraba en la esquina con Alcalá.

En sustitución de las derribadas, se crearon seis nuevas manzanas, sobreviviendo sólo el oratorio del Caballero de Gracias, cuyo ábside, que quedó al descubierto al ser derruida la casa que lo tapaba, está hoy en día visible desde la Gran Vía.


El segundo tramo, denominado "el Bulevar", que iba desde la Red de San Luis y Callao, se realizó entre 1917 y 1922. Este tramo se denominó avenida de Pi y Margall, en recuerdo del que fuera presidente de la Primera República.

Segundo Tramo (foto wikipedia)

Para la construcción de esta segunda fase se tuvieron que demoler 125 fincas y cuatro calles, transformándose otras trece. Entre ellas desapareció todo el tramo de la calle Jacometrezo que iba desde la plaza de Callao hasta la Red de San Luis, ya que su trazado sirvió de guía aproximada para la construcción de este segundo tramo.

El último tramo, estaba previsto que siguiera en la dirección de la calle Jacometrezo, hacia la Cuesta de San Vicente, en prolongación casi recta con el segundo tramo, pero se cambió el diseño para empalmar con la calle Princesa. Por tanto, se construyó finalmente entre la Plaza Callao y la Plaza de España. Las obras comenzaron el 16 de febrero de 1925 y se terminó en 1929 aunque se entregó el 22 de septiembre de 1932.

Tercer tramo (Foto wikipedia)

Algunos edificios de este tramo no se terminaron hasta después de la Guerra Civil. Se denominó como calle Eduardo Dato, en homenaje al que fuera presidente del gobierno. 
Fue el tramo más difícil de construir ya que no existía ninguna vía que sirviera de guía, por lo que hubo que derribar muchas manzanas. 
Desaparecieron diez antiguas calles y se reformaron otras nueve y tres plazas, entre ellas la calle Leganitos, al final de su calle homónima y que daría lugar a la plaza de España. Otra dificultad añadida fue las numerosas reclamaciones interpuestas por los propietarios negándose a las expropiaciones.

Nombres de la Gran Vía

Esta calle madrileña con el paso de los años, ha recibido diferentes nombres tanto oficiales como populares. Además de los nombres indicados dados en la finalización de cada uno de los tramos, La Gran Vía se ha llamado con los siguientes nombres: 

- Tres meses antes de que comenzara la Guerra Civil, los dos primeros tramos pasaron a llamarse "Avenida de la CNT". Durante la guerra, fueron conocidos como "Avenida de Rusia", que posteriormente en noviembre de 1937 pasaría a ser "Avenida de la Unión Soviética". Para conmemorar este hecho se colocó una placa de piedra con los escudos de la II República y la Unión Soviética, con el texto "Homenaje de los amigos de la URSS".

Avenida de Rusia (Imagen de origen desconocido)

En este tiempo, el pueblo las bautizó con los nombres de "Avenida de los obuses" (primer tramo), o "Avenida del quince y medio (el segundo), ya que era el tamaño de los proyectiles que lanzaba el ejército de Franco contra el edificio de Telefónica, donde se encontraba un observatorio militar.
En 1937, el tercer tramo pasó a denominar "Avenida de México".

Al finalizar la Guerra Civil, y con la victoria de las tropas de Franco, la calle pasó a denominarse "Avenida de José Antonio", fundador de la Falange. De igual forma se hizo con el metro de esta calle.

Placa Avenida Jose Antonio

Fue ya en 1981, siendo alcalde Enrique Tierno Galván, cuando el Ayuntamiento cambió el nombre de esta calle junto a otras muchas, y pasó a denominarse desde entonces "Calle Gran Vía".

La arquitectura de la calle

Arquitectónicamente hablando, esta calle es una auténtica maravilla. 
Los edificios de la Gran Vía, al formar parte de un plan único, presentan todos una altura similar y respetan el ancho de la calle. Sin embargo, al haber sido construidos a lo largo de casi medio siglo, muestran una evolución obvia en su arquitectura, desde los estilos historicistas del primer tramo hasta el funcionalismo de la zona cercana a la plaza de España.

En el primer tramo por ejemplo, encontramos edificios con estilos historicistas. Algunos de ellos pretendían recuperar el pasado arquitectónico español, siendo construidos en estilo neobarroco o neorrenacentista; otros son de inspiración francesa. En la mayoría se utilizó la piedra y estructura metálica.

El Edificio Metrópolis (foto dvxem)


Los edificios del segundo tramos, antiguo bulevar, son de estilo más afrancesado y algunos de estilo americano.
Edificio Telefónica (foto dvxem)


En el tercer tramo se construyeron edificios más modernos, de estilo racionalista, aunque también hay algunos en los que perdura el eclecticismo anterior.


Edificio Coliseum (foto dvxem)


Para terminar este artículo sobre la Gran Vía, la calle más conocida de Madrid, y en la que puedes encontrar infinidad de tiendas, cines, restaurantes, casino, Grandes Almacenes, etc..., comentaros que al margen de la famosísima zarzuela "La Gran Vía", aparece y se la menciona en distintas canciones de diferentes autores, y además, aparece en innumerables películas tales como:

- El Crack
- El Crack II
- El día de la Bestia
- El día de los enamorados
- Las chicas de la Cruz Roja
- Abre los ojos
- Las muchachas de zaul
- Etc ....
 

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sábado, 14 de diciembre de 2019

Conoce Madrid 8 (Puertas de Entrada)

Puertas de Entrada a Madrid

Mapa de Madrid Centro


¿Sabes cuantas puertas de entrada tenía Madrid?



Pues bien, lee a continuación y podrás enterarte cuántas y cuáles eran...


Las puertas monumentales de Madrid se levantaron aproximadamente entre la segunda mitad del siglo XVIII y la primera del XIX. Formaron parte de la muralla que rodeaba la ciudad, y tras su eliminación se han mantenido algunas de ellas en pie por la monumentalidad que tenían.

Restos Murallas de Madrid
Antaño estas puertas recibían los nombres de las ciudades con las que conectaban: Segovia, Toledo, Atocha, Alcalá y Bilbao, y sólo han llegado a nuestros días la de Alcalá y la de Toledo.
Pasemos a conocerlas:


1.- Puerta de Hierro.


La Puerta de Hierro no se encuentra en el casco urbano, sino en las afueras. Tal ubicación responde a su función original. Fue erigida como entrada al Real Sitio de El Pardo, una zona de caza históricamente reservada a la monarquía española.
Se edificó entre 1751 y 1753, durante el reinado de Fernando VI, a cuya iniciativa se debió también la construcción de una valla que rodeaba el perímetro del Monte de El Pardo, así como el cercano puente de San Fernando, cuyas obras se realizaron simultáneamente al convertirse el monte de El Pardo en "coto redondo". La citada tapia tenía como misión impedir el furtivismo y evitar que los animales salvajes del escapasen de dicho coto.

Puerta de Hierro



2.- Puerta San Vicente.


A lo largo de la historia madrileña han existido varias puertas que han recibido el mismo nombre. En 1726, el Marqués de Vadillo, corregidor de la villa encargó a Pedro Ribera que construyera una puerta monumental en la cerca de la ciudad, para sustituir una puerta anterior, que se encontraba en estado ruinoso y se denominaba "del Parque". La puerta, que constaba de tres arcos, estaba adornada con una estatua de San Vicente, por lo que recibió dicho nombre, aunque también sería conocida más tarde como Puerta de La Florida.

Esta puerta desapareció cincuenta años más tarde de que se construyera, pero poco después, el rey Carlos III encargó a Sabatini la realización de una nueva puerta que sustituyera a la anterior.
La que actualmente podemos ver es una réplica de la de Sabatini realizada en hormigón chapado en granito y caliza.


Puerta de San Vicente



3.- Puerta Alcala.


Se trata de una puerta de estilo neoclásico y aspecto monumental similar a los Arcos de Triunfo romanos, se erigió mirando su exterior a oriente en el año 1778. La puerta ha sido posteriormente restaurada en cinco ocasiones en más de dos siglos de existencia, siendo la última a finales del siglo XX. La originalidad de su fábrica consiste en ser el primer arco de triunfo construido en Europa tras la caída del Imperio romano, siendo precursor de otros como el Arco de Triunfo de París y la Puerta de Brandeburgo en Berlín.
La que actualmente podemos ver sustituye a otra que databa del siglo XVI, y fue diseñada por el arquitecto Fernández de los Ríos en el año 1778 por orden del rey Carlos III.

Puerta Alcalá

4.- Puerta Toledo.


La puerta que vemos hoy en la Glorieta de Toledo fue diseñada por el arquitecto Antonio Aguado, en el primer tercio del siglo XIX y fue la última puerta monumental erigida en el antiguo recinto de Madrid.

Se construyó en el periodo que va desde los años 1813 y 1827, y fue restaurada por el Ayuntamiento de Madrid en 1995. Por su ubicación en la ciudad daba acceso desde el centro de la ciudad mediante la calle de Toledo a los caminos del sur de Madrid (Camino Real de Andalucía), tras cruzar el cauce del río Manzanares mediante el puente de Toledo y los Carabancheles.



Puerta de Toledo


5.- Puerta Real.


Está situada en el Paseo del Prado, y fue diseñada por Francesco Sabatini siendo parte del proyecto del Real Jardín Botánico. Inicialmente estaba destinada a ser la puerta principal, pero pocos años después de su inauguración, en 1781, cayó en desuso en favor de la Puerta Murillo que actualmente permanece cerrada.

La Puerta Real es de inspiración clasicista y está dedicada al rey Carlos III. Está realizada en sillarejo de piedra de granito, aunque algunos de sus elementos están hechos en caliza.
Guarda similitudes con La Puerta de San Vicente, ubicada también en Madrid, que Sabatini finalizó en 1775. Al igual que ésta, consta de un cuerpo central, formado por un arco de medio punto y coronado por un frontón, y de dos postigos adintelados, situados a cada lado.

Puerta Real. Jardín Botánico


6.- Puerta del Sol.


La puerta del Sol, quizá la más conocida, formaba parte de la muralla que rodeaba Madrid en el siglo XV, y el nombre se debe a que en esta puerta había un sol tallado. En este lugar es donde se encuentra el "kilómetro cero".


De forma natural, de las Puertas de las murallas que rodearon Madrid desde el siglo IX, partían caminos que se convirtieron en calles, que casi nunca tenían nombre, y después en vías principales de los sucesivos ensanches de la villa; su trazado aún se conserva en algunos casos. Una de las más importantes, una vía regis o vía real cuyo origen se remonta al primer Mayrit, que luego tendría distintas denominaciones en sus diferentes tramos, hoy es la calle Mayor.

Km 0 de Madrid. No se dispone imagen de la antigua puerta



7.- Puerta de Atocha.


La primera puerta que llevó este nombre se construyó en el siglo xv y daba paso desde la ciudad medieval al Arrabal de Santa Cruz. Más tarde, al trasladarse este acceso a la ciudad a las inmediaciones de la antigua Ermita de Atocha, se le dio el nombre de Puerta de Vallecas, por estar el antiguo camino que llevaba hasta el poblado de Vallecas, lugar que en el siglo xxi ocupa la Glorieta de Atocha. Con tal rótulo de Puerta de Vallecas la representó Pedro Teixeira en su plano de 1656. En 1748, durante el proceso de construcción de la nueva, cerca de Felipe IV, la llamada puerta de Vallecas, se sustituyó por la primera puerta de Atocha, monumental, que daba salida al Paseo de las Delicias,  y que según Monalu sería reformada hacia 1828,​ y, según Gea,  derribada el 28 de junio de 1850.
La construcción de la Estación de Atocha, inaugurada el 9 de febrero de 1851, en el límite exterior de la puerta había hecho necesario desmantelar el monumento el 28 de julio de 1850, pero se construyó una nueva en 1852, que a su vez desapareció en 1868, con el derribo de la toda la cerca de Felipe IV.​ En 1992, al remodelarse la citada estación, se dio el nombre de Puerta de Atocha a la nueva terminal de Alta Velocidad en honor a las anteriores puertas desaparecidas.

Grabado antigua Puerta Atocha. Museo Municipal de Madrid


8.- Puerta Cerrada.

El conjunto conserva el nombre de Puerta Cerrada por la que aquí se abría en la muralla cristiana, durante la Edad Media y el Renacimiento y que fue derribada en el año 1569, con ocasión de la entrada en la ciudad de Isabel de Valois, esposa de Felipe II.
Su puerta era denominada, popularmente, "del dragón" o "de la culebra", pues existía la representación de uno de estos seres. El nombre oficial "cerrada", se debió a que lo fue por los numerosos pillajes y robos que se producían en la misma, como señala Jerónimo de la Quintana. En este espacio se encontraba el punto de inicio del viaje de agua del Bajo Abroñigal, de ahí que se instalara en el siglo XVII, una fuente monumental realizada por Ludovico Turchi y Francisco del Valle, de la que sólo se conserva el grupo escultórico de Diana Cazadora, que se trasladó a la fuente de la Cruz Verde, en la plaza homónima.

Puerta Cerrada

Puerta Cerrada. Placa Ayuntamiento de Madrid


9.- Puerta de Balnadú.

Fue uno de los principales accesos de la muralla cristiana de Madrid, hasta que Felipe II la mandó derribar (junto con la Torre Gaona). Su nombre, muy discutido, puede estar relacionado etimológicamente con Balnadú o Valnadú, con el significado "la puerta que da al valle".​También se ha propuesto el posible origen a partir del latín "balneaduo" o "puerta de los dos baños", por la existencia de unos supuestos baños desde la época de los romanos.​ Asimismo puede aparecer traducida como "puerta de las Atalayas".
Se encontraba situada en la esquina suroeste del Teatro Real (en la Plaza de Isabel II), y contigua a la Puerta de La Sagra (luego calle de Rebeque esquina a la calle de Requena), junto a la fuente de los Caños del Peral. La puerta miraba al norte, en dirección a la cuesta de Santo Domingo. Se identifica en ocasiones con la puerta del Diablo, ​así llamada por tener en su estructura una gran piedra con cinco agujeros y la marca de una mano (costumbre árabe contra el mal de ojo que al pasar por la puerta llevaba a poner la mano en la huella y escupir).

Puerta de Valnadú. Placa Ayuntamiento

10.- Puerta de Felipe IV.

Frente al Casón del Buen Retiro se encuentra esta puerta monumental de granito, la entrada más antigua al parque del Retiro, que fue creada en 1690 por Melchor Bueras, con adornos de Pedro de Landa, para celebrar la entrada en la Corte de la reina Mariana de Neoburgo, segunda esposa de Carlos II.
La puerta, de estilo barroco evolucionado, fue levantada originariamente en las inmediaciones del Monasterio de los Jerónimos y el Paseo del Prado, como cierre del Real Sitio del Buen Retiro, en la que hoy es conocida como Plaza de Cánovas del Castillo, donde se sitúa la fuente de Neptuno. En 1880 se trasladó al emplazamiento actual, en la calle Alfonso XII, como entrada representativa al Jardín del Parterre.

Puerta Felipe IV. El Retiro





martes, 18 de junio de 2019

Conoce Madrid 7 (Fuentes Históricas)

Fuentes Históricas de la Comunidad de Madrid


En todas nuestras ciudades nos podemos encontrar con infinidades de fuentes de todo tipo, las cuales aparte de su estética y algún detalle que otro, lo normal es que nos fijemos poco en ellas, y por supuesto ni la menor idea de lo que esconde su historia.
La verdad es que nos podemos enorgullecer del variado repertorio de fuentes históricas que disponemos pues las tenemos tanto con una función ornamental, decorativas o funcionales. Como es lógico, la principal función de las mismas es llevar el agua a los núcleos urbanos para el uso de las personas, pero en muchos casos la creatividad en el diseño de las mismas las hacen muy especiales.
En este artículo os voy a mostrar diferentes fuentes que podemos encontrar en la Comunidad de Madrid, a cuál más bonita, y que detrás nos encontramos una historia para la gran mayoría desconocida.
Seguramente se quedarán algunas que para otros deberían estar aquí, pero lo que es indudable es que las que aquí os traemos son de gran belleza.

Fuente del Ángel caído

Esta fuente se encuentra situada en el Parque del Retiro en la Glorieta del Ángel caído, en el lugar donde hace dos siglos se encontraba La Fábrica de Porcelanas de la China., que fue destruida en la Guerra de la Independencia. (1813). Es una obra que fue realizada por Ricardo Bellver (la escultura principal), y Francisco Jareño (el pedestal).
Esta Glorieta, se encuentra a una altitud topográfica oficial de 666 metros sobre el nivel  del mar




La Glorieta del Ángel Caído se encuentra a una altitud topográfica oficial de 666 metros sobre el nivel del mar. Esta coincidencia con el llamado número de la Bestia, unida a la existencia de una falsa creencia popular moderna según la cual el monumento es una suerte de "homenaje" a Lucifer, al mal, o a lo herético, ha despertado la imaginación de muchos aficionados al esoterismo. Sin embargo, este hecho no es en absoluto raro en Madrid, pues la altura media de la capital española es de 655 metros sobre la mencionada referencia.
Muchas personas creen que este es el único monumento en el Mundo alusivo al Ángel Caído, pero esto no es así, pues en la ciudad de Turín (Italia) existe una escultura de Lucifer en la cima del Monumento al Traforo del Frejus, en Tandapi (Quito, Ecuador) la obra titulada El poder brutal representa la cara del Diablo y la estatua que representa a Lucifer en el Rockefeller Center de la ciudad de Nueva York (Estados Unidos).

Fuente de Diana Cazadora o de la Cruz Verde



La fuente se inauguró en el año 1850 en la Plaza de la Cruz Verde, recinto que toma su denominación de una antigua cruz de madera pintada con este color, con la que era costumbre señalar los lugares donde se llevaban a cabo las ejecuciones de la Inquisición.
Fue construida a iniciativa del Ayuntamiento de Madrid, siendo alcalde Francisco de Borja de Silva Bazán, XI marqués de Santa Cruz, para suministro de agua potable. Su trazado corrió a cargo del arquitecto Martín López Aguado, mientras que el grupo escultórico, procedente de la desaparecida fuente de Puerta Cerrada, fue realizado en el siglo XVII por los escultores Francisco del Valle y Rutilio Gaci.
La fuente combina en su construcción materiales de ladrillo y piedra, tanto blanca como de granito. Está adosada a la fachada del huerto del desaparecido Convento de las Bernardas del Santísimo Sacramento, mediante la cual se salva, a modo de terraplén, el fuerte desnivel existente entre las calles Mayor y de Segovia.
La fuente presenta cinco caños en su frente (tres de los cuales se encuentran en el cuerpo central) y uno en cada lateral. Sus aguas se depositan en tres pilones: el principal está ubicado en el frontal y los otros dos en cada lado. Todos ellos están construidos en granito y son de planta rectangular.

Fuente de Apolo o de Las Cuatro Estaciones

La fuente de Apolo o de las Cuatro Estaciones, está situada en el Paseo del Prado, en el centro de lo que se llamó el "Salón del Prado" dentro de la reforma patrocinada por Carlos III en el siglo XVIII. Es una obra de Manuel Alvarez y forma parte del conjunto escultórico diseñado por Ventura Rodríguez, junto a la fuente de Cibeles y Neptuno. Las tres fuentes son consideradas obras maestras del Neoclasicismo español.
La fuente se compone de un cuerpo central con escalinata, con dos mascarones que arrojan agua sobre tres conchas superpuestas de diferentes dimensiones. Las esculturas del pedestal representan las cuatro estaciones mediante figuras alegóricas, de ahí el nombre alternativo de la fuente. Remata el monumento una efigie del dios Apolo, divinidad de la luz y las artes, con los rasgos del rey Carlos III.


Fuente de Apolo
Cuatro Fuentes o Fuentecillas

Fuentecillas
Se encuentran en la confluencia de la plaza de Murillo con el Paseo del Prado, en la zona del "Madrid de los Borbones", uno de los focos turísticos de la ciudad. Dos se encuentran situadas en la acera del Museo del Prado y las otras dos enfrentadas en la mediana peatonal del Paseo del Prado, formando las cuatro un cuadrado imaginario, que queda atravesado por una de las calzadas de este Paseo.
Se trata de cuatro fuentes pequeñas, que presentan una factura idéntica. Están construidas en caliza, que procede de las canteras de Colmenar de Oreja.


Fuente de Orfeo

Ubicada en la plaza de la Provincia en 1629, la fuente fue desmontada en 1865. Más de un siglo después, la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV), coloca en la plaza una réplica inspirada en la fuente original. Se trata de un conjunto compuesto por una base octogonal sobre la que descansaban cuatro surtidores a partir de una columna coronada por la estatua de Orfeo.

Situada frente al Palacio de Santa Cruz (antigua sede de la Cárcel de Corte y actualmente del Ministerio de Asuntos Exteriores), la réplica de la fuente ha servido como recordatorio del aspecto original de esta madrileña plaza.
Fuente de Orfeo
La fuente estaba enlosada en todo su contorno y tenía cuatro escudos de armas reales y otros cuatro de armas de la Villa.​ La culminaba una estatua de mármol atribuida a Rutilio Gaci por Madoz, Ponz y otros historiadores,​ representando a Orfeo y su perro, Ángel Fernández de los Ríos anotó en su Guía de Madrid que el casticismo madrileño inspiró al parecer una cuarteta mordaz atribuida al conde de Villamediana,​ por el hecho de hallarse la estatua frente a la Cárcel de Corte, que rezaba así:​

Con el tiempo, con el trato
y las malas compañías,

dentro de muy pocos días,

ese perro será gato.
Fuente de los Galápagos o de Isabel II


Encargada por Fernando VII para conmemorar el primer aniversario del nacimiento de Isabel II, la Fuente de los Galápagos también es conocida por este motivo por el nombre de la entonces princesa. Instalada en la Red de San Luis en 1832, allí permanecerá casi 50 años hasta que en 1879 se traslada a la glorieta de Nicaragua del Retiro, zona contigua al Estanque Grande y al templete de música.

En el monumento, tres hadas conceden sus dones a la princesa y los elementos escultóricos instalados representan los buenos deseos hacia la futura reina. Los delfines cabalgados por cuatro niños se asocian con la inteligencia, la sabiduría y la prudencia; los elementos marinos se relacionan con la fecundidad, ya que del agua surgió la vida, y los galápagos y la tortuga son símbolos de longevidad.
Fuente de los Galapagos
Fuente de la Fama o de Antón Martín


Construida por orden de Felipe V de Borbón con el propósito de que embelleciera la villa y mejorara los suministros de agua, la fuente de la Fama, en Malasaña - Triball, ha vivido numerosas reformas. El proyecto originó una subida de impuestos y el día de su inauguración en 1732, los madrileños pusieron de manifiesto el sentido del humor que les caracteriza con un letrero que decía: “Deo volente, rege survente et populo contribuyente”, lo que venía a decir: “Dios lo quiso, el rey lo sugirió y el pueblo lo pagó”.
Realizada por Pedro de Ribera, fue conocida en sus orígenes como la fuente de Antón Martín, por estar situada en esta plaza; emplazamiento donde asistirá a la revuelta popular conocida como el "Motín de Esquilache". Tras una breve permanencia en el parque del Oeste, en 1941 se traslada a su definitivo emplazamiento en la plaza de Pedro de Ribera, junto al Museo de Historia.

El monumento gira en espiral desde la base, sujeta por cuatro delfines mitológicos, hasta la cúspide, donde una victoria alada (preparada para escapar como símbolo de que la fama no perdura) proclama el triunfo blandiendo una trompeta. La fuente muestra la preocupación barroca por el paso del tiempo y hace referencia al célebre precepto de "Carpe diem carpe horam" (aprovecha los días, aprovecha las horas).
Fuente de la Fama
Fuente de la Alcachofa

Ubicada inicialmente en la glorieta de Atocha, la fuente de la Alcachofa se hizo muy popular entre los viajeros que llegaban a Madrid en tren por ser uno de los primeros monumentos en ver al salir de la estación.
Realizada en granito y piedra blanca, su construcción forma parte del proyecto de Ventura Rodríguez para embellecer el Salón del Prado durante el reinado de Carlos III. Debido a que entorpecía el tráfico, se ordena en 1880 su traslado a la plaza de Honduras del Retiro, anexa a la Fuente de los Galápagos o de Isabel II y junto al Estanque.
El monumento guarda algunos de los motivos más característicos del Barroco: dioses marinos, elementos vegetales y el agua, como elemento imprescindible para la vida. Corona el conjunto una alcachofa, planta herbácea muy apreciada por sus propiedades medicinales y como alimento. Sobre el pilón circular, un Tritón y una Nereida sostienen en su frente el escudo de armas de Madrid.

En 1987, y dentro de los trabajos de reforma de la glorieta de Carlos V, se tomó la decisión de decorar el centro de la plaza con una reproducción de la Fuente de la Alcachofa en bronce.

Fuente de la Alcachofa
Fuente de las conchas

Se enclava en la confluencia de dos de los principales paseos de los jardines del Moro (Palacio Real). El primero de ellos parte de la Cuesta de San Vicente y se adentra en los jardines en dirección norte-sur. El segundo, el más importante del Campo del Moro, se extiende de este a oeste, desde la fachada occidental del palacio hasta el Paseo de la Virgen del Puerto, salvando una pronunciada pendiente.
La Fuente de las Conchas está labrada en mármol blanco de Macael. Consta de cuatro cuerpos principales, que se disponen verticalmente, en forma de frutero.
La fuente estuvo emplazada en la cara sur del citado palacio hasta principios del siglo XIX, cuando los herederos del infante, los duques de San Fernando de Quiroga, decidieron regalársela a Fernando VII y su esposa María Cristina, siendo instalada en la Real Quinta de Vista Alegre.
En 1845, el arquitecto Narciso Pascual y Colomer dispuso emplazarla en su actual ubicación, junto con la Fuente de los Tritones (procedente de los Jardines de Aranjuez), dentro de su proyecto de ordenación del Campo del Moro.
Fuente de las Conchas
Fuente de la sardana

La fuente de la Sardana se encuentra en los jardines del Retiro de Madrid en la glorieta de la Sardana. El relieve de la fuente muestra un grupo de figuras bailando una sardana catalana.
Fue inaugurada el 26 de abril de 1964 por el Círculo Catalán de Madrid.
Fuente de la Sardana
Fuente de los delfines (San Antón)

La Fuente de los Delfines está situada en la calle de Hortaleza esquina a la calle de Santa Brígida,​ en el chaflán del gran espacio museístico, docente y de servicios municipales creado por el COAM con la rehabilitación total de las Escuelas Pías de San Antón.​ La fuente conservada en el inicio del siglo xxi es fruto de la remodelación, hecha hacia 1900,​ de la anterior fuente de los Galápagos, obra de Ventura Rodríguez de 1772. Reconstrucción en la que lo más notable fue la sustitución de los antiguos galápagos por delfines, detalle que desde entonces determinaría su actual nombre.
Fuente de los Delfines
La otra Fuente de los delfines (Rep. Argentina)

En 1949 se convocó un concurso para hacer un Monumento a la Nación Argentina que iba a estar ubicado en la plaza del mismo nombre. Se presentaron varios proyectos y el primer premio se lo llevó el presentado por el arquitecto Manuel Herrero Palacios y el escultor Antonio Cruz Collado, que consistía en una extensa fuente trilobulada  en cuyo centro se levantaba un torreón de planta triangular con los tres órdenes clásicos superpuestos sobre un zócalo ataludado y ornamentado con esculturas y varios pilones superpuestos en la base, de los que sobresalían grandes delfines clásicos con las colas entrelazadas arrojando agua por la boca, que en conjunto formalizaban una propuesta algo desfasada para su momento, pero con el valor de haber utilizado hábilmente el triángulo en una plaza sin direccionalidad definida.
Fuente de los Delfines Rep. Argentina
Monumento a Cervantes - Plaza de España

La fuente de Cervantes fue promovida por Alfonso XIII en 1915 con motivo del tercer centenario de la publicación de la segunda parte de El Quijote. En los años veinte se alza el cuerpo principal del monumento, pero hasta los años sesenta no se darán por concluidas las obras con la colocación de las esculturas laterales de Aldonza y Dulcinea.
Este grandioso monumento, situado en la zona de Sol / Gran Vía (Plaza de España), se eleva tras un estanque rectangular y se estructura en dos cuerpos principales que culminan en un ático. Las figuras de Don Quijote y su escudero Sancho Panza se sitúan sobre el pedestal central e invitan a pararse y contemplarlas en medio del trasiego de la calle madrileña.
La dualidad imaginación-realidad se refleja en la construcción en bronce de ambas figuras, frente al resto de esculturas realizadas en piedra. Tras ellos, y presidiendo toda la composición, se encuentra la figura de Cervantes que sostiene un ejemplar de El Quijote. En los laterales, se reproducen escenas de La Gitanilla, a la derecha, y de Rinconete y Cortadillo, a la izquierda. La parte trasera está presidida por la Literatura Española, simbolizada por una mujer. El surtidor se dispone a sus pies con los escudos de todos los países latinoamericanos y, en el ático, las figuras simbólicas de los cinco continentes sostienen la bola del mundo con una alegoría de la Fama o la Victoria como símbolo de la universalidad de la obra de Cervantes.

Monumento a Cervantes
Fuente de La Cibeles

La Fuente de Cibeles, construida en 1782, es uno de los símbolos de la ciudad. Se encuentra situada en el centro de la plaza a la que da nombre y está rodeada por los edificios del Palacio de Buenavista (Cuartel General del Ejército), Palacio de Linares (Casa de América), Palacio de Comunicaciones (antes sede de Correos y actualmente del Ayuntamiento de Madrid) y Banco de España.
La fuente representa a la diosa romana Cibeles, símbolo de la tierra, la agricultura y la fecundidad, sobre un carro tirado por dos leones, los personajes mitológicos Hipómenes y Atalanta. La diosa y los leones fueron esculpidos en mármol y el resto en piedra. La escultura de la diosa es obra de Francisco Gutiérrez. Los dos leones han sido esculpidos por el francés Roberto Michel.
La fuente no sólo era un monumento artístico, sino que tuvo desde el principio una utilidad para los madrileños. Tenía dos caños de agua que se mantuvieron abiertos hasta 1862. De uno se surtían los aguadores oficiales, que llevaban el agua hasta las casas y, del otro, se abastecía el público general. Del pilón bebían las caballerías.
La diosa también es un icono para los seguidores del equipo de fútbol del Real Madrid, ya que en ella se celebran los títulos del equipo madrileño, al igual que los éxitos de la selección española de fútbol.
La Cibeles
Fuente de Neptuno

Junto a La Cibeles, Neptuno es una de las fuentes más bellas y majestuosas de Madrid. Ambos dioses ocupan puestos prominentes dentro de la jerarquía mitológica griega y rivalizan en el terreno deportivo, ya que la afición del Atlético de Madrid celebra sus victorias en la plaza del dios del mar, mientras que la del Real Madrid lo hace en la de Cibeles.
Como parte del proyecto original de Ventura Rodríguez, ambas fuentes fueron, en un principio, enfrentadas, mirándose la una a la otra en un lateral del Paseo del Prado. Tanto Cibeles como Neptuno experimentaron a finales del siglo XIX procesos de reestructuración y traslado, pasando finalmente a ocupar el centro de las plazas de la Cibeles y de Cánovas del Castillo, respectivamente.
La paternidad de la escultura no está muy clara, ya que fue encargada a Juan Pascual de Mena, escultor que murió antes de completarla; sin embargo, existen documentos que acreditan que la obra fue continuada por su discípulo José Arias. En cuanto al conjunto monumental, sobre una base rocosa emerge la carroza con forma de concha, tirada por los dos hipocampos, símbolos de las tormentas y del mar agitado. La obra representa al dios del mar, con su tridente, sobre un carro en forma de concha tirado por dos caballos marinos.
Con la fuente de Apolo, o de las Cuatro Estaciones, y la de Cibeles, formaba parte de la decoración para el Salón del Prado, proyectado por Carlos III. La Plaza de Neptuno ocupa un lugar central en el Paseo del Prado y en ella se sitúan el Hotel Palace y el Hotel Ritz, dos de los hoteles con más historia de Madrid.
Neptuno
Fuente de Felipe IV

Esta fuente ubicada en la Plaza de Oriente, frente al Palacio Real, está formada por dos piletas subcirculares se compone de un doble conjunto escultórico de diferentes fechas.
Dispone de un plinto rectangular rematado en cuatro extremos de disposición diagonal sobre el que descansan sendos leones de bronce acostados, constituye el cuerpo central del conjunto realizado por Elías Vallejo. Sobre el basamento central se encuentra la estatua ecuestre de Felipe IV, también en bronce, realizada por Pietro Tacca bajo diseño de Velázquez en el siglo XVIIcon la colaboración de Martínez Montañés y de Galileo Galilei para lograr el equilibrio del équido. 
La parte frontal y trasera se asienta sobre dos estanques de escasa profundidad.
A los pies de la estatua se encuentra el segundo conjunto escultórico realizado por Elías Vallejo y José Tomás por encargo de Isabel II en 1843.
Felipe IV
Fuente de los delfines

Esta hermosa fuente situada en el jardín del Capricho, tiene un surtidor central rodeada de una amplia pileta circular con balaustrada de hierro forjado, presenta tulipa a modo de copa sostenida sobre soporte cilíndrico y peana en forma de cubo. En cada uno de sus lados, esculturas de bronce de bestias marinas figuradas de cuyas bocas parten sendos chorros de agua.
Fuente de los delfines
Fuente de Arriba (Buitrago de Lozoya)

Fuente pilón de construcción sencilla y estilizada realizada en granito. Presenta un cuerpo frontal rematado en tres cuerpos pequeños frontones triangulares individuales siendo de mayor tamaño el central. Bajo este surgen dos surtidores de agua que vierten en un pequeño pilón cuadrangular que desagua en otro gran pilón anejo de forma cuadrangular.
Este tipo de fuentes de tipología rural, han sido realizadas de forma habitual en los municipios españoles durante siglos.

Fuente de Arrba. Buitrago
Fuente de los Cuatro Caños (Lozoya)

Fuente de trazas neoclásicas simples cuya ejecución se data en 1791. Presenta adosados a los laterales de una balsa de piedra, dos surtidores de caños pareados realizados en bronce. Ambos surtidores están elaborados en granito y presentan forma prismática rematada en cimera piramidal. 
Tradicionalmente fue empleada como abrevadero para el ganado de los vecinos del pueblo.


Fuente de los Cuatro Caños (Lozoya)
Fuente de San Sebastián (El Escorial)

En el camino que llevaba a la antigua localidad de El Campillo, en pleno ejido de San Sebastián, el año 1586 el concejo de El Escorial, decide la construcción primero de una fuente y después de un gran pilón.
La obra, realizada por el cantero Gonzalo Hernández, se concibe como una estructura compuesta de dos cuerpos principales. El inferior formado por tres hiladas de sillares regulares, disponía de dos caños de hierro fundido embutidos en unos salientes, cerrándose este cuerpo por una línea de importa que se prolonga en forma de cornisa.
El superior los constituye un frontispicio triangular, en el centro del cual se encuentra labrado un blasón de armas en el que aparecen dos leones y dos castillos enfrentados.
Esta fuente, símbolo del estilo escurialense, se localiza hoy en el lugar donde existió la antigua fuente de Navarmado, hoy ya desaparecida.


Fuente de San Sebastián. El Escorial

Y hasta aquí, te hemos hecho un repaso amplio a las fuentes históricas más representativas que tenemos en la Comunidad de Madrid. Obviamente hay más, y seguramente te gustarán otras que aquí no aparecen. Lo que pretendíamos es hacer un pequeño homenaje a la cantidad de fuentes existentes con siglos de historia, y que que día a día podemos ver en plazas y calles, y de las que en la mayoría de los casos desconocemos la historia que esconden. 
Esperamos te haya gustado el artículo.

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